Cada
acción tiene su consecuencia.
Cuando
no miramos por todo aquello que gozamos con el paso del tiempo padecemos
las consecuencias.
El
árbol es bello cuando es esplendoroso y está dando fruto en el momento de la
adversidad del tiempo se convierte en leña.
Nos pasa eso en todo, en los tiempos de esplendor
somos felices, pues tiene que contar que también llegan los períodos de retroceso, y al final son más difíciles y desconsolados para quien lo está padeciendo.
Autor: José Ramón


























